Este diario tiene como propósito reflexionar sobre cómo se manifiestan las funciones cognitivas (percepción, atención, memoria, pensamiento, resolución de problemas) y las emociones (alegría, tristeza, miedo, ira, sorpresa) en mi vida diaria. A través de este espacio, buscaré observar, identificar y analizar cómo estas áreas influyen en mi comportamiento, decisiones y bienestar general.
Cita bibliográfica (APA):

El estudio de las funciones cognitivas y las emociones ha sido un recordatorio poderoso de la complejidad y la interconexión de nuestra mente y cuerpo. Comprender cómo regiones específicas del cerebro trabajan en conjunto para regular nuestra memoria, atención, lenguaje y emociones nos permite valorar el delicado equilibrio que define nuestra experiencia humana.
Uno de los aprendizajes más impactantes es cómo las emociones y las funciones cognitivas no operan de manera aislada. Por ejemplo, la amígdala puede desencadenar respuestas emocionales intensas que afectan nuestra capacidad de tomar decisiones racionales. Sin embargo, la corteza prefrontal puede intervenir para regular estas emociones y permitirnos actuar de manera consciente y reflexiva. Este conocimiento me ha hecho más consciente de la importancia de la autorregulación emocional, tanto en mi vida personal como en mi entorno profesional.
Aplicar este conocimiento es transformador. En lo personal, puedo esforzarme por cultivar hábitos que fortalezcan mi atención y memoria, como la meditación y el aprendizaje continuo. Además, entender cómo las emociones influyen en mi comportamiento me permite ser más empático y considerado con los demás. En el ámbito profesional, esta comprensión puede mejorar mi toma de decisiones, gestión de conflictos y liderazgo, especialmente al reconocer cómo las emociones afectan a las personas en situaciones de estrés.